fbpx

Para adultos, embarazadas  o niñ@s  la Terapia Craneosacral Biodinámica ayuda a activar en  tu cuerpo la capacidad de autoregulación  aumentando tu vitalidad y tus recursos personales. Es una terapia suave, no invasiva y válida para cualquier persona, especialmente recomendada para personas en estado de debilidad o recuperación.

Beneficios en embarazadas:

  • distensión de bloqueos físicos o emocionales
  • aumenta la conexión madre- bebé
  • reducción del miedo al parto
  • desencadenante natural del parto
  • aumento de la conexión con el propio cuerpo

Las sesiones son de 1 hora.

¿CÓMO? Pide sesión con Sirena más abajo

PRECIO; 60 euros la 1ª sesión, 45 las siguientes. El pago se realiza en mano tras recibir la sesión.  

LUGAR; La Alberca, Murcia





TESTIMONIOS
Silvana R. Paciente desde 2014

 “Yo fui por primera vez a terapia craneosacral porque no me ponía de parto y estaba desesperada por evitar de cualquier forma una inducción y una amiga me lo recomendó. Yo no soy mucho de terapias alternativas, pero como digo, estaba muy desesperada y no perdía nada por probar. La verdad es que conecté muy bien con la terapeuta desde el principio que me hizo sentir muy cómoda, y lo más importante es que salí de allí mucho más relajada y tranquila, aunque un poco con una sensación rara de “si no me ha hecho nada”, pues yo pensaba que sería como un masaje relajante de la cabeza al cráneo, y si bien sí que ponía sus manos sobre mi cuerpo de diferentes formas, la presión que ejercía era tan sutil que apenas la notabas… aunque sí notabas como el cuerpo se movía por dentro…

Pasaron dos días y como seguía sin ponerme de parto y empezaba a ponerme nerviosa de nuevo, pensé que otra sesión me vendría bien para relajarme y conectar con mi bebé… y esa sesión sí que fue más intensa a nivel emocional, pues pude sentir que mi bebé sí que estaba preparado para nacer y me pude despedir bien de mi embarazo. Salí de allí muy calmada y decidí no hacer nada más para intentar ponerme de parto y que ya el bebé lo decidiría. También decidí que no aguantaría más de 42 semanas rechazando las propuestas de inducción de los gines. 

Esa misma noche cené tranquila, pasé olímpicamente de rotar caderas, ni balancearme, ni tener sexo aposta…y simplemente me acosté sin una contracción. A las 4 de la mañana rompí aguas, a las 6 me fui al hospital y a las 7 tenía a mi bebé en brazos en un parto sano, precioso y muy respetado.

Así que casi me parecía un milagro lo de la terapia…

A los dos meses volví a probar otra sesión para aliviar un poco el estrés de tener 3 críos.. y vi que funcionaba.. que me ayudaba a estar más calmada.. más consciente del tiempo real.. y a darle menos vueltas a la cabeza… y así cuando me lo pide el cuerpo pues le pido cita, porque me sienta genial para el cuerpo, la mente y el alma.”