Empieza tu viaje de auto-conocimiento hacia la plenitud

Solo un pequeño grupo de personas consigue parar el ritmo frenético de su vida para cuestionarse, encontrar las raíces de sus dificultades y poner en marcha un plan personal sólido hacia su propia plenitud.

Estas personas tienen algo distinto, estas personas buscan.

Después de años de asesoramiento a este tipo de personas, de estudiar los mejores métodos con los mejores maestros y de recibir testimonios de muchas personas satisfechas he elaborado el sistema de acompañamiento que permite:

– Sentir mayor motivación, serenidad y conexión con tu cuerpo

– Menores dificultades para relacionarse

– Mayor enfoque en los propios objetivos 

¿Qué necesitas para tu sesión online?

  • Un ordenador con webcam o un teléfono.
  • Conexión a internet estable.
  • Auriculares.
  • Pedir sesión con Sirena más abajo
  • Precio: 60 euros la 1ª sesión, 45 euros las siguientes.

Personas que han probado dicen...

“Tanto en la terapia craneosacral como en la terapia prenatal: Estas terapias me están aportando información muy valiosa sobre mi misma que me ayuda a comprenderme y a sanarme. Me resulta un trabajo muy sanador y profundo, observo cambios en mi forma de afrontar el día a día.”
Silvia León
Maestra de educación especial
“Una terapia suave y respetuosa que, con la presencia amorosa de Sirena te lleva a conectar con memorias, emociones y creencias muy antiguas que han estado determinando tu vida. He experimentado una progresiva toma de conciencia que me ha llevado a un estado de más calma y paz interior. Este bienestar me hace poder cuidar y disfrutar mucho más de la crianza de mis hijos. Estoy inmensamente agradecida por su acompañamiento y apoyo.”
Mª Jesús Madrid
 Psicóloga, terapeuta y madre.

"Cuando llegué al taller no sabía lo que me iba a encontrar, pero desde el momento que Sirena me abrió la puerta, también me abrió el corazón. Allí te encuentras como si estuvieras en tu casa, muy cómoda y relajada. Fui a un taller para sacar a mi niña interior, y desde luego que así fue, saqué a mi niña y desde entonces está siempre muy presente en mi. Y me encanta!!! desde aquel día soy un poquito más feliz!!!!!"

Juani Cavas
Contable

 “Yo fui por primera vez a terapia craneosacral porque no me ponía de parto y estaba desesperada por evitar de cualquier forma una inducción y una amiga me lo recomendó. Yo no soy mucho de terapias alternativas, pero como digo, estaba muy desesperada y no perdía nada por probar. La verdad es que conecté muy bien con la terapeuta desde el principio que me hizo sentir muy cómoda, y lo más importante es que salí de allí mucho más relajada y tranquila, aunque un poco con una sensación rara de “si no me ha hecho nada”, pues yo pensaba que sería como un masaje relajante de la cabeza al cráneo, y si bien sí que ponía sus manos sobre mi cuerpo de diferentes formas, la presión que ejercía era tan sutil que apenas la notabas… aunque sí notabas como el cuerpo se movía por dentro…

Pasaron dos días y como seguía sin ponerme de parto y empezaba a ponerme nerviosa de nuevo, pensé que otra sesión me vendría bien para relajarme y conectar con mi bebé… y esa sesión sí que fue más intensa a nivel emocional, pues pude sentir que mi bebé sí que estaba preparado para nacer y me pude despedir bien de mi embarazo. Salí de allí muy calmada y decidí no hacer nada más para intentar ponerme de parto y que ya el bebé lo decidiría. También decidí que no aguantaría más de 42 semanas rechazando las propuestas de inducción de los gines. 

Esa misma noche cené tranquila, pasé olímpicamente de rotar caderas, ni balancearme, ni tener sexo aposta…y simplemente me acosté sin una contracción. A las 4 de la mañana rompí aguas, a las 6 me fui al hospital y a las 7 tenía a mi bebé en brazos en un parto sano, precioso y muy respetado.

Así que casi me parecía un milagro lo de la terapia…

A los dos meses volví a probar otra sesión para aliviar un poco el estrés de tener 3 críos.. y vi que funcionaba.. que me ayudaba a estar más calmada.. más consciente del tiempo real.. y a darle menos vueltas a la cabeza… y así cuando me lo pide el cuerpo pues le pido cita, porque me sienta genial para el cuerpo, la mente y el alma.”
Silvana Ruipérez
Gestora de proyectos