3 Secretos para reducir el estrés parental.

3 Secretos para reducir el estrés parental.

¿Hay días de esos en los que tienes la sensación de no poder con la relación con tus hijos? ¿Qué tu casa es un desastre y tus hijos te dificultan la vida en vez de endulzártela?

Sientes en tu cuerpo aceleración, tu cabeza con mil pensamientos al minuto y hasta te cuesta dormir. Lo que estas sufriendo es estrés parental. En este estado lo más fácil es que de pronto (y sin saber cómo has llegado allí) te encuentres dando unos cuantos gritos a tus peques, o incluso llegues a rozar la ansiedad.

El estrés parental es muy común y le ocurre a todos los mortales padres, o a la gran mayoría a no ser que seas monje budista y te dediques a meditar 12 horas al día. Porque somos humanos, y porque no nos han enseñado específicamente a sacar el mayor partido a nuestro maravilloso sistema nervioso autónomo. Este mecanismo que todos tenemos, tu sistema nervioso autónomo (s.n.a.), registrará tu estado de estrés con hiperactivación pero también registrará tu estado de post-estrés con relajación y mejora de tus relaciones.

Cuando estás en estrés continuo tu s.n.a. está demasiado tiempo en los picos altos de activación, y lo más común es que tengas menos disponibles todos tus recursos. Te será más difícil gestionarte y gestionar las situaciones.

¿Qué puedes hacer? Te voy a compartir 3 ideas claras para ayudarte a salir de la espiral del estrés parental:

  • Disminuye la cantidad de pensamientos negativos que tienes, o no los alimentes y no te expongas a noticias negativas. El estrés hace que te concentres en las cosas negativas porque ya te encuentras en estado de alerta y defensa, por lo que reduce el flujo de lo negativo para salir de ése estado de alerta inconsciente. Si bajas a la realidad no te está persiguiendo ningún león en medio de la sabana como relata Peter Levine en su libro “Sanar el trauma”.
  • Ábrete a noticias positivas. Según la ciencia podemos inducir buen humor en nuestro sistema si nos enfocamos en lo positivo. Centra tu atención en las gracias y risas de tus peques, en lo agradable de estar con los amigos, escribe recuerdos felices en una libreta, lee historias de personas que te inspiren o acaricia a tu mascota. Lo positivo atrae a lo positivo. Se ha demostrado que todas estas actitudes o similares son capaces de sacar a tu cerebro del estrés (Uvnäs-Moberg 2003; Mizugaki et al 2015; Norman et al 2014; Bennet et al 2003; Nagasawa et al 2009).
  • Date más tiempo para hacer las cosas. El tiempo es un factor estresante universal y a los padres y madres nos afecta. Muchas veces gestionas tu tiempo pensando que no hay forma de cambiarlo. Déjame decirte que el estrés impuesto por la presión del tiempo puede ser tóxico (Möller et al 2005) y que según algunos estudios los pequeños reaccionan y aprenden de forma lenta (Lee et al 2015; Yim et al 2013). Tus hijos e hijas no están intentando torturarte pero seguro que si redimensionas tus tiempos semanales lo llevarás mejor.

Resumiendo:

  • Menos negativo
  • Más positivo
  • Y redimensiona tus tiempos

Seguro que una vez hecho todo esto notas cambios.

Sirena García.-

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