Familia auto-regulada

Familia auto-regulada

Una vez, no tendría yo más de 12 años, en una de las plazas de mi ciudad, mientras esperaba que bajara mi prima a jugar un rato en la calle presencié a una madre pegarle un bofetón a su bebé en la silleta.

No recuerdo tanto qué exactamente estaba pasando, como el sabor de ésa sensación de saber que estaba presenciando algo que no me gustaba en absoluto. Literalmente le cruzó la cara y el bebé no tendría más de dos años.

Hoy día, como profesional del gremio en constante formación e investigación, soy capaz de reconocer en la práctica qué bases debería tener una familia para evitar estos extremos de completa desregulación de una persona adulta frente a un niñ@ de la edad que sea. Con mayor razón si se trata de uno de los progenitores.

Somos humanos, por supuesto, y es normal que tengamos momentos difíciles de gestionar emocionalmente, pero también es cierto que en la relación con los hij@s nosotros somos la parte adulta y responsable de buscar los recursos o herramientas que nos permitan no caer en dicho descontrol.

Los principios básicos que permiten que se mantengan unos vínculos fuertes, sanos y una familia en la que el amor fluye la mayor parte del tiempo los voy compartiendo en diferentes posts.

Recuerdo nuevamente que somos humanos y que la excesiva autoexigencia no es buena ni realista. Es decir, lo ideal es que deseemos como padres y madres responsables aportar a nuestros peques el mejor marco de familia que seamos capaces de construir, pero también es cierto que el proceso para conseguirlo a plena conciencia puede llevar toda una vida.

Hoy me gustaría destacar el principio básico de la AUTOREGULACIÓN o PAUSA dentro de la familia ya que es un principio básico aplicable a  todo tipo de sistema de personas, la familia es solo un prototipo nuclear de ello.

Hay muchos autores que han escrito sobre autoregulación del sistema nervioso autónomo, como  Allan N. Schore, psiquiatra, investigador y teórico que una conexión segura permite al bebé regular sus emociones (afecto) y ser capaz de manejar el stress en la infancia y posteriormente. También esta directamente relacionado con un desarrollo óptimo del cerebro. Dejo los enlaces para quién quiera ilustrarse.

Regulation theory and affect regulation psychotherapy: A clinical primer.

Smith College Studies in Social Work, 2014, 84, 178-195. Co-author with J. R. Schore.

Estudio científico

La autoregulación consiste, en la práctica, en ser capaz de parar al menos un momento al día, escuchar cómo nos encontramos y buscar, como adultos que somos, aquello que nos puede ayudar si es que no nos encontramos serenos ni con la mayoría de tus recursos personales disponibles para interactuar con los peques.

Cuando hablo de autoregulación me refiero a mi mism@ como adulto. Si hablo de co-regulación me refiero a la capacidad que tienen los miembros de la familia de regularse en función de la calidad de la relación entre ell@s.

Cuando hablamos de autoregulación del adulto, el primer paso es PARAR  para poner atención en cómo te encuentras básicamente en relación a:

  • Tu cuerpo, si hay o no tensiones.
  • Tus emociones, si están hoy removidas o tranquilas.
  • Tus pensamientos, si hay muchos pensamientos constantemente en tu cabeza y, si son tóxicos o neutrales.

En la práctica puedes PARAR poniendo literalmente tu atención en las plantas de tus pies o relajando tu mirada un par de minutos en el horizonte.

Practicando estas PAUSAS diariamente ya estás dando el primer gran paso para conseguir una familia autoregulada.

Empieza parando una o dos veces al día y posteriormente hazlo cada vez que te sientas agobiad@ por las circunstancias o por el ritmo en el que están sucediendo los acontecimientos en ese momento en casa.

El siguiente paso, y más avanzado, es el de pedir PAUSAS dentro de la familia. Si los adultos somos capaces de implementar esta práctica en nuestro día a día, además de ser enormemente beneficioso para nuestro propio equilibrio interior, será aun más beneficioso para el resto de la familia ya que conseguiremos reducir los momentos de aceleración que suelen ser los momentos previos a los gritos, peleas y conflictos.

 
Sirena G. Frutos





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